Borja García-Lorenzo, economista de la salud e investigador principal del Grupo de Investigación  Atención Sanitaria Basada en Valor, participó en la mesa sobre medicamentos de alto impacto donde se debatió sobre cómo medir el valor y trasladarlo a la financiación y la compra.

El Instituto Biosistemak ha participado en el 71º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), celebrado en Gran Canaria. Borja García-Lorenzo participó  en la mesa “Gestión de medicamentos de alto impacto económico y sanitario” centrada en el valor, en la que aportó su perspectiva como economista de la salud e investigador principal en Atención Sanitaria Basada en Valor (ASBV).  La mesa abordó las dificultades para incorporar el valor a las decisiones de financiación, medir los resultados que se obtienen con los tratamientos y reflejarlos en los acuerdos económicos que después deben aplicar los hospitales. Participaron también Laura Vallejo Torres, catedrática de Economía de la Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y miembro del Comité Asesor para la Financiación de la Prestación Farmacéutica, que analizó la conexión entre las evaluaciones y las decisiones de financiación, y Luis Márquez Llabrés, director de Gestión del Complejo Universitario Insular Materno-Infantil de Gran Canaria, que expuso los retos de la contratación de medicamentos desde la gestión hospitalaria.

Medir el valor más allá de los AVAC

Durante la mesa se compartieron experiencias y conocimiento sobre la utilidad de la evaluación económica tradicional, y cómo el valor de un medicamento no puede reducirse a los años de vida ajustados por calidad. Biosistemak representado por García-Lorenzo presentó la experiencia del grupo ASBV con los resultados comunicados por los pacientes (PROMs) y las medidas de experiencia asistencial (PREMs), así como con indicadores compuestos que detectan diferencias que las medidas genéricas de calidad de vida no captan. Como resultado de  esta línea es la propuesta de los PACELY (años de vida ajustados por resultados centrados en el paciente), una métrica publicada recientemente por el grupo en Frontiers in Public Health que combina un indicador compuesto de resultados con la supervivencia, de forma análoga a los AVAC, y que permite evaluaciones en términos de valor. El grupo avanza ahora con el proyecto “Desentrañando la ecuación del valor: de la teoría a la práctica (VALEC)”, coordinado por el instituto y financiado por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, que incorpora además las medidas de experiencia de los pacientes (PREMs) al indicador compuesto de resultados.

En el debate sobre los umbrales de coste-efectividad, recordó que los trabajos de estimación desarrollados junto a la profesora Vallejo surgieron de un informe de evaluación de tecnologías sanitarias financiado por el Ministerio de Sanidad, y avanzó que se está trabajando en cuantificar otras dimensiones del valor para incorporarlas a las evaluaciones, una línea que Biosistemak desarrolla en el proyecto “Redefining cost-effectiveness: integrating broader Efficiency and Equity dimensions in healthcare Funding decisions (REEF)”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, junto a otras cinco instituciones.

En la mesa se destacó que medir resultados no es sinónimo de medir valor, ya que este implica relacionar los beneficios obtenidos con los costes y recursos empleados. En este sentido, se subrayó la necesidad de avanzar hacia modelos de pago verdaderamente basados en valor, integrando tanto resultados como costes, una línea de trabajo que desarrolla el grupo ASBV. Asimismo, se señalaron los desafíos aún pendientes, como la disponibilidad de información detallada sobre costes por paciente, la trazabilidad a lo largo del proceso asistencial y la interoperabilidad de los sistemas de información. Finalmente, se defendió que la medición de resultados debe tener una aplicación práctica en la gestión y financiación sanitarias, favoreciendo la implantación sistemática de modelos de asistencia y farmacia basados en valor.

Valtermed y la carga sobre la farmacia hospitalaria

La mesa redonda permitió también analizar las limitaciones de Valtermed para sostener los acuerdos de pago por resultados: la disponibilidad de datos estructurados, la interoperabilidad entre plataformas y la capacidad de explotar la información registrada. Se puso el foco en la alerta sobre la carga administrativa que supone para los farmacéuticos hospitalarios asumir buena parte del registro, y subrayó que implantar sistemas de medición del valor requiere recursos y organización específicos para no trasladar nuevas obligaciones a profesionales que ya desempeñan otras funciones asistenciales. Una preocupación que compartida por todas las personas participantes de la mesa.

Con esta participación, Biosistemak reafirma su apuesta por una atención sanitaria basada en valor que no se quede en medir resultados, sino que se traduzca en decisiones de financiación, gestión y compra más eficientes y centradas en lo que realmente importa a las y los pacientes.

La intervención ha sido recogida por Diario Farma:“La medición del valor de los fármacos sigue sin trasladarse a su financiación y compra”